El grupo ultraderechista Respuesta Estudiantil, que ha crecido a lo largo y ancho de todo el estado, ha protagonizado un nuevo suceso violento en la Universidad de Sevilla. La Hispalense está siendo hasta la fecha una de las universidades que con más entrega está protestando contra la subida de tasas y recortes en educación. Con el objetivo de reventar el encierro estudiantil que tiene lugar en el Rectorado, un grupo de individuos con estética neonazi hizo ayer acto de presencia en la Delegación de Historia. Allí increparon increparon y zarandearon a los alumnos y alumnas presentes, y realizaron el característico saludo fascista. La alarma rápidamente se extendió por el campus universitario y los miembros de Respuesta Estudiantil tuvieron que salir huyendo del lugar, perseguidos por decenas de personas que habían acudido a la voz de alarma.
Ya en la calle, los ultraderechistas, viéndose acorralados, optaron por lanzar a los estudiantes las mesas y sillas de una cafetería Starbucks sita en la calle San Fernando. Ahí acabó el incidente. Sin embargo, el grupo ultraderechista Respuesta Estudiantil cuelga en su web una versión bastante distinta, en la que niegan haber entrado en el interior del Rectorado y en el que afirman que sólo se defendieron de un intento de agresión. A su favor sólo presentan como prueba la fotografía de la espalda de uno de ellos donde se observa una pequeña marca roja.
El pasado 13 de abril ya relatábamos como un grupo de ultraderechistas de Respuesta Estudiantil había intentado agredir a los delegados de alumnos de la Facultad de Historia. Y el pasado 23 de mayo también mostrábamos, mediante un vídeo, como Respuesta Estudiantil intentaba reventar la manifestación contra los recortes en educación, siendo expulsados de la misma por los propios estudiantes. Son pocos, no tienen muchas luces pero, sin embargo, están organizados y representan un serio peligro.